20 de enero de 2014
La lavanda es el abanderado de las lavanderas. En la remota Antigüedad, la lavanda, que procede del término latín "lavanda", es decir, que sirve para lavar, formaba parte de los lavados físicos y psíquicos.


Procedente de Persia en tiempos muy antiguos y cultivada desde principios del siglo pasado en Francia, la lavanda es un arbusto vivaz que crece en laderas áridas, calcáreas y pedregosas de la Provenza y los Alpes hasta una altitud de 1800 metros.

PROPIEDADES TERAPÉUTICAS

- Calmante, analgésico
- Hipotensor
- Purificador
- Antiestrés
- Alivia el desfase horario de los viajes largos
- Refrescante

INDICACIONES TRADICIONALES POR VÍA ORAL

- Hipertensión
- Dolores difusos
- Rigidez y dolores articulares
- Acidez gástrica
- Halitosis

INDICACIONES TERAPÉUTICAS COSMÉTICAS


- Cuperosis
- Piel irritada y caliente

INDICACIONES ENERGÉTICAS Y PSICOEMOCIONALES

- Nerviosismo y agitación mental
- Cólera y agresividad
- Necesidad de poder, presión en el trabajo
- Arrogancia
- Impaciencia
- Exceso de Pitta y chakra coronal bloqueado

INFORMACIÓN GENERAL

Si el aire es seco, la piel y las mucosas se pueden deshidratar, pero se pueden refrescar e hidratar con hidrolato de lavanda, pulverizándolo varias veces al día en la cara y los brazos.

La halitosis (mal aliento), la acidez gástrica y los dolores de cabeza por congestiones hepáticas se pueden aliviar con el hidrolato de lavanda.

Las personas con "mucho fuego", denominadas Pitta en el Ayúrveda, recobrarán la paz y la serenidad si toman hidrolato de lavanda.


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